En las gestión de un patrimonio hay dos posturas, o estás del lado del cliente, o estás del lado del banco. El personal del banco tiene la obligación de velar por su entidad, para eso le pagan, tiene que hacer ganar dinero al banco. Esto es legal y moralmente correcto, nada se les puede decir, al fin y al cabo, son unos mandados. Además, el banco es una empresa y como toda empresa, tiene la obligación de ganar dinero. El problema viene porque la mayoría de las veces, los intereses del banco son contrarios a los del cliente.
Los productos buenos para el cliente son aquellos con las más bajas comisiones, pero estos son justo, los peores para el banco, porque el banco gana menos... intereses contrarios.
Los productos buenos para el cliente son los que le permiten conjugar la inversión con su situación particular, pero el banco no personaliza, sino empaqueta y vende... intereses contrarios.
Y así muchas más cosas.
Los bancos son un instrumento que hay que usar, pero en nuestro beneficio, no en el de ellos. Al igual que ellos tienen la obligación de ganar, los clientes también tienen la obligación moral de hacerlo lo mejor posible, contratando los productos más eficientes para su situación patrimonial.
Es difícil que personas que no son profesionales de la gestión patrimonial sepan los riesgos que están asumiendo. Se presupone que cuando le dices a tu gestor del banco que no quieres riesgo, realmente no los estás asumiendo, pero la realidad es muy distinta, como vemos en la noticia del actor, y como ya contamos aquí.
No pretendemos hacer leña del árbol caído, nada nos duele más a los profesionales que hacemos las cosas de otra manera, noticias como estas, pero sirve para ir concienciando a las personas de que busquen ayuda profesional, y sobre todo, independiente.
Salu2.