El primer punto donde fallamos, es en saber cual es nuestro patrimonio, cuanto vale,.. ojo, entendamos valor, no sólo como el precio que tendría en el mercado, en el valor va también nuestros sentimientos, nuestras historias y esfuerzos.... ¿has valorado de verdad tu patrimonio? ... esta es una labor que no es fácil, y que se suele necesitar ayuda.
El segundo punto donde fallamos es que no sabemos, o no tenemos claro donde queremos llegar con nuestro patrimonio, ... OBJETIVO... si lo queremos para la jubilación, si queremos dejárselo a nuestros hijos, mantenerlo durante generaciones, independencia financiera, etc... Es verdad que la toma de esta decisión, en muchos casos, no es nada fácil. Pero también es verdad, que en otros casos, es obvio, sobre todo personas con grandes patrimonios, el problema para estos últimos, es que por obvio (perdurarlo y blindarlo) y quizás por su tamaño, descuidan la plantificación.
El tercer punto, una vez que tenemos claro estos objetivos, cosa para la que se suele necesitar ayuda, debemos establecer como lo queremos conseguir. El camino es tan importante como el objetivo, y en muchos casos, más. No es lo mismo establecerse el objetivo de perdurar el patrimonio a lo largo del tiempo teniendo que sacrificar una vida, tiempo con la familia, etc, que tener menos dinero, pero vivir la única vida que tenemos, compartir momentos con la familia etc., cada uno debe hacer una reflexión profunda, y determinar que camino quiere tomar y combinarlo con la gestión eficiente de su patrimonio.
El cuarto y último punto donde se suele fallar es en no buscar ayuda. Es típico del español, saber de todo... jejejeje.. alguien dijo una vez que los grandes hombres no lo son por lo que saben, sino por saber rodearse de los que sí saben... es imposible saber de todo, lo suficiente para hacerlo bien... buscar asesoramiento no es una muestra de debilidad, sino de grandeza, de saber lo que se quiere y poner los medio para lograrlo.
Salu2.
Salu2