Invitamos a su lectura, pero antes, quiero exponer lo dicho, añadiendo algunos matices.
Hay un refrán que dice algo así: "cuando hablas mal de alguien, de quien peor hablas es de ti".
A veces, puede parecer que hablamos mal de las entidades financieras, pero en realidad no es así. Es verdad que ironizamos y ponemos frases "picantes", pero es para hacer algo más amena la lectura de nuestros artículo.
Creemos que los bancos hacen lo que deben hacer, si nosotros trabajásemos en un banco, es lo que haríamos, que es: velar por los intereses del banco. Pero en nuestro caso, trabajamos para los clientes, y que como en la mayoría de los casos, los intereses de los bancos son contrarios a los del cliente, estamos "enfrentados" a los bancos.
Dado que estamos del lado del cliente, tenemos que mostrar esa diferencia de intereses, puesto que nuestro trabajo es que el cliente haga las cosas lo mejor posible. Si se deja "asesorar" por su entidad financiera, está, sin saberlo, velando por los intereses del banco, y no por los suyos, que es su obligación moral.
Para finalizar hay que recalcar que, los bancos son imprescindibles, hay que trabajar con ellos, hacerse sus clientes y contratar sus productos, pero no los que a ellos le interesa, sino los que al cliente le interesa, y que como ya hemos dicho, muy pocas veces coinciden.
Salu2.